NUEVO ROMANCE EN QUE SE REFIEREN LOS PORTENTOSOS LANCES QUE LE SUCEDIERON AL CAPITAN DON CARLOS Y A SU ESPOSA DONA JUANA MERINO

NUEVO ROMANCE EN QUE SE REFIEREN LOS PORTENTOSOS LANCES QUE LE SUCEDIERON AL CAPITAN DON CARLOS Y A SU ESPOSA DONA JUANA MERINO

Ref: 39997|75.00
NUEVO ROMANCE EN QUE SE REFIEREN LOS PORTENTOSOS LANCES QUE LE SUCEDIERON AL CAPITAN DON CARLOS Y A SU ESPOSA DONA JUANA MERINO

NUEVO ROMANCE, // EN QUE SE REFIEREN LOS PORTENTOSOS // lances que le sucedieron al Capitán Don Carlos, // y à su Esposa Doña Juana Merino. [Barcelona: Por JUAN JOLIS Impressor, en la calle de los Algodoneros.]. In-8.º gr. de 4 págs. inums.

Raro folheto de cordel setecentista, dado ao prelo sem data [1679-1705?], ilustrado com duas xilogravuras que representam os personagens deste romance; Don Carlos a cavalo com sua armadura e sua esposa, trajando um belo vestido.
“[...] Fué el caso, que una Señora / de sangre calificada, / natural de Zaragoza, / á quien persiguió la parca / de la fortuna, que à muchos / sigue, que al fin es boltaria. // Llegò á esta Ciudad gozoso / un Capitan de gran fama, / galán, discreto, y tan noble, / como lo dize su fama, / con licencia de Felipe, / que Dios guarde edades largas. // Puso su sitio, y Vandera / enfrente de las ventanas / de aquella noble Señora; / y un Domingo de mañana, / por entre rayos de luzes / vido una rosa temprana, / retratandose á un espejo, / que el claro cristal empaña, la hermosura de sus ojos, / de su frente, y de su cara. // Tiró Cupido una flecha, y el entre mortales ansias / quitó cortês el sombrero, / y en el suelo se postrava, / y en una siscreta seña / le dixo aquestas palabras: / Soy muerto, bella señora, /si tu amor no me rescata / la vida que me has robado, / que en mi noble pecho entrava, / con essas vivas centellas / que de tus ojos exalas. // Correspondióle entendida, / muy discreta, y cortesana: Em fee de ser mi marido, / à todo estoy arriesgada; / pero por otro camino, / nula es vuestra confianza. // Don Carlo viendo su dicha, / luego aceptó la pabra: / prosiguieron sus amores / con villetes, y con cartas. // Al cabo de aqueste tiempo, / de nuestro Real Monarca / vino una orden expressa, / para que à Flandres se vaya. // Dióle à su prenda noticia / de lo que le precisava, / y entre los dos dispusieron / la hora para sacarla. // A diez y nueve de Mayo / puso su gente en campaña, / mandando à sis Oficiales / que prosiguen su jornada: / mas aquella misma noche / echó al balcon una escala: / la Dama que está en aviso, / no fué nada su tardanza. // Vino à este tiempo la ronda, / y siguiendo sus pisadas / le cercan, y reconocen; / y el se-nor Virrey le habla, / que si despachó su gente, / como no vá en su compaña, que fuerza será dar cuenta / si de contado no marcha; / [...] // Vamos aora à la niña, / que en este tiempo passavaun buen hombre, que venia / con una yegua alazana, // Juzgando que era Don Carlos, / de secreto le llamàra, / diziendole, que parasse, / y en un cofre arrojava / mas de doze mil ducados / en prendas, joyas, y alhajas: / baxó veloz à la calle, / y viendo que no le hallava, / llora, suspira, y solloza, / diziendo aquestas palabras: Ay desdichada de mi, / quanta ha sido mi desgracia, / que fui la muger mas facil, / que en todo mundo se halla [...]”.

Com uma mancha no canto superior esquerdo do folheto.

P.f. envie-nos a sua mensagem.
Enviaremos a nossa resposta o mais breve possível.